Uso eficiente del refrigerador en el hogar

El refrigerador es un equipo indispensable en los hogares modernos, en especial en aquellas regiones geográficas en las que el clima sea templado a caluroso. Permite almacenar alimentos perecederos durante mucho más tiempo, lo que es muy cómodo para almacenar las compras y la comida cocida que queda para otro día, y contribuye a disminuir el riesgo de contraer enfermedades alimentarias por ingerir comida en mal estado.

Sin embargo, es uno de los electrodomésticos del hogar que más consumo energético tiene (en ocasiones, el que más consume), lo que se traduce en un impacto ambiental mayor. Afortunadamente, existen algunas simples acciones que pueden ser adoptadas por los usuarios para darle al refrigerador un uso más eficiente.

Primer consejo de uso: la compra

Si se trata de adquirir un refrigerador, es recomendable considerar la eficiencia de su consumo energético para elegir una buena opción. Después de todo, se trata de un equipo que permanece encendido continuamente durante años. Vale la pena pensar en el consumo eléctrico que requiere, tanto por un sentido responsable y ecológico como por las facturas del servicio de electricidad.

Las mejores marcas de refrigerador suelen tener también buen rendimiento, por lo que es buena idea optar por un equipo nuevo y moderno. Sin embargo, hay que considerar que los elementos extra, como dispensadores de agua y hielo, representan un consumo de corriente adicional.

Conocer el rendimiento de energía de los frigoríficos es muy sencillo, porque suelen incluir etiquetas informativas. Por ejemplo, la Norma Oficial Mexicana NOM-015-ENER-2017 establece que estos equipos deben ofrecer esta información en un formato de etiqueta de color amarillo. Además de información general como la marca y el modelo, su capacidad de carga, el mecanismo de deshielo, su consumo energético y un porcentaje de ahorro de energía con respecto al máximo estipulado por dicha normal.

No comprar refrigeradores de segunda mano

Algunas ofertas de refrigeradores usados pueden ser tentadoras por el ahorro de dinero, pero esto puede resultar engañoso. Después de todo, los frigoríficos que ya tienen algunos años de haber salido a la venta tienen sistemas de frío mucho menos eficientes, lo que incide negativamente en el consumo eléctrico del hogar y aumenta las facturas. Por ende, puede que el ahorro obtenido se anule con este gasto adicional de energía.

Así mismo, un refrigerador que ya ha estado en uso puede presentar fallas más rápidamente en el hogar de su nuevo propietario que uno adquirido por primera vez. De hecho, puede ser recomendable cambiar cualquier refrigerador que tenga más de 10 años de funcionamiento, debido a que estos sistemas frigoríficos son obsoletos e ineficientes.

 

Tipos de refrigeradores

Los equipos que cuentan con una puerta y el congelador está en el mismo compartimiento son suficientes para familias pequeñas de necesidades básicas. Incluso hay diseños más sencillos que ofrecen únicamente refrigeración. Sin embargo, puede no ser suficiente para las necesidades de familias más grandes.

Para obtener suficiente espacio de refrigeración y congelación, un equipo con dos puertas ofrece mayor comodidad de uso y más espacio. Los modelos con congelador en la parte de arriba ofrecen una eficiencia regular, mientras que aquellos con el congelador en la parte inferior tienen un sistema de distribución del frío que suele funcionar mejor. Aquellos con congelador a un lado tienen menor eficiencia que estas variantes.

También son populares los diseños de dos puertas (paralelas horizontales o verticales) que tienen regulación de temperatura independiente, con sistemas de producción de frío que puede tener uno o dos motores. Ofrecen un buen rendimiento y buena flexibilidad, pero suelen ser más caros.

Los modelos que lucen grandes y ultra modernos pueden ser tentadores, pero es mejor proceder con franqueza. Adquirir un frigorífico más grande de lo que realmente se necesita, derivará en un consumo energético que no está siendo aprovechado. No obstante, un refrigerador grande tendrá un menor consumo eléctrico que dos pequeños equivalentes a su capacidad.

Con respecto a la iluminación, aquellos modelos con luces del tipo LED son más eficientes porque este tipo de iluminación genera menos calor.

¡No lo conectes de inmediato!

Un consejo adicional es que, una vez que se ha comprado el nuevo refrigerador, deberá dejarse reposar sin conectarlo durante unas 10 horas. Este es el tiempo recomendado para que el aceite de su compensador se asiente correctamente luego del viaje y el movimiento.

Consejos de uso para aumentar la eficiencia y disminuir el consumo energético

  • El primer consejo es muy conocido: el refrigerador no debe colocarse demasiado cerca de la pared, porque impide la libre ventilación. En su lugar, debe dejarse un margen de al menos cinco centímetros.
  • Durante la instalación, es bueno checar que el equipo quede bien nivelado sobre el suelo. Los desniveles del refri o del mismo suelo pueden generar malos cierres, por los que escapa el frío.
  • Evitar que el refrigerador esté cerca de fuentes caloríferas. Por ejemplo, que no reciba rayos solares directos o que no colinde con cocinas, hornos, calefones y similares.
  • Revisar periódicamente que las puertas sellen bien, porque las fugas de frío causan que el sistema de refrigeración deba esforzarse continuamente para nivelar la temperatura, lo que conlleva a un mayor desgaste del sistema y un consumo energético más alto.
  • La temperatura recomendada de funcionamiento para el frigorífico es de 4-5 °C, mientras que para el congelador se ubica en 17-18 °C. Temperaturas de refrigeración menores no aumentarán la conservación de los alimentos, solo aumentan la factura. Mientras que temperaturas superiores son desaconsejadas desde la perspectiva de mantener una conservación adecuada de los alimentos en su interior.
  • Encargarse del hielo acumulado siempre que sea necesario, porque este hielo implica un esfuerzo considerablemente mayor para enfriar y congelar. Para disminuir los depósitos de humedad que se convierten en hielo, conviene envolver o tapar adecuadamente los alimentos. Esto también es recomendado desde el punto de vista sensorial, porque los alimentos que pierden humedad también pierden su óptima textura.
  • Mientras menos se abran las puertas (tanto en número de aperturas como en el tiempo que permanecen abiertas), mucho mejor. Después de todo, cada vez que las puertas se abren asciende la temperatura, y el sistema de frío deberá ponerse en marcha para compensar el calor y volver a la temperatura indicada. Un truco para disminuir el tiempo en el que permanecen abiertas las puertas es colocar siempre los alimentos en el mismo lugar, para saber exactamente en dónde se ubican antes de abrir el equipo, y no perder tiempo buscando.
  • Otro consejo para evitar incrementar el trabajo del sistema generador de frío es no introducir alimentos calientes en el frigorífico. Es mejor esperar un poco para que el calor se disipe antes de colocarlos en el interior del refrigerador.
  • El congelador funciona mejor mientras esté más más lleno de productos y menos de aire. En cambio, el frigorífico se beneficia de tener algo más de espacio para la circulación del aire.
  • No olvidarse de las rejillas posteriores cuando se limpie el refrigerador. Las obstrucciones por suciedad dificultan la ventilación.
  • Realizar mantenimiento periódico, en especial al condensador.
  • En caso de viajes de más de dos semanas, es preferible vaciar y desconectar el frigorífico. Al dejar sus puertas abiertas se aireará el interior.