El enorme consumo de energías no renovables por parte de una gran parte de la población representa una preocupación para muchos especialistas y profesionales de áreas como ecología, ingenierías, biotecnología, áreas forestales, agropecuaria y otras ciencias afines. Después de todo, además de consumir recursos del entorno que son difícilmente recuperables, la generación de energía eléctrica de estas fuentes también implica contaminación.

Por este motivo, es frecuente que los estudiantes de primaria y secundaria sean alentados para participar en temas, investigaciones, proyectos y propuestas vinculadas con el ahorro energético, así como la optimización, implementación y la extensión del uso de energías renovables y eco sostenibles.

Por este motivo, a continuación se resumen algunas líneas de investigación relacionadas con el aprovechamiento energético de otras fuentes alternas a los recursos no renovables, que pueden ser de provecho para estudiantes que deseen nutrirse de ideas nuevas para sus proyectos escolares.

Antes de iniciar: consejos sobre la elección del tema y los créditos

Cuando se realiza un proyecto de investigación, es importante recordar que el enfoque del investigador o estudiante debe tener la intención de aportar algo nuevo. Repetir textualmente procedimientos, experiencias o proyectos de autores previos, sin considerar variantes significativas que aporten nueva información, más aún si no se confieren los créditos que corresponden al autor o autores del antecedente de investigación, ofrecerá poco o ningún provecho al problema.

Por este motivo, resulta igualmente importante que el estudiante interiorice la necesidad de que sus propias ideas formen parte de sus propuestas; tanto como una experiencia inigualable como estudiante, investigador y ciudadano, como por las exigencias académicas de originalidad para este tipo de proyectos.

Vale la pena resaltar, sin embargo, que utilizar investigaciones previas como apoyo para nuevas experiencias o aportes, complementar las ideas novedosas de un autor anterior, o adaptar sus propuestas con un proyecto demostrativo en un entorno diferente (por ejemplo, con factores y materiales distintos), resulta una buena manera de utilizar la información ya existente para contribuir con esta grave problemática. Por supuesto, en estos casos, es necesario que en el proyecto y sus resultados se mencione apropiadamente a los autores de los antecedentes que sirvieron de provecho para la experiencia. Esto le confiere solidez y sustento teórico al proyecto propio, previene el plagio y permite que los lectores interesados puedan consultar las fuentes originales si así lo requieren.

¿Cómo dar estos créditos?

La manera más ampliamente utilizada es mediante una correcta citación. Es decir, aplicar estilos de citación bibliográfica en el cuerpo del texto para indicar qué concepto, información, resultados o hipótesis corresponden a un autor determinado, y ofrecer información detallada sobre cada fuente en el apartado de bibliografía.

Una vez que el estudiante sepa cuál estilo de citación deberá utilizar, solo debe aplicar esta normativa a su trabajo. Es un procedimiento sencillo, que también ofrece ventajas para el estudiante, al llevar un orden de las ideas y de su procedencia (lo cual resulta en una gran ayuda durante el proceso de redacción), y ofrecer un sólido soporte teórico de sus propuestas.

Si se trata de estilos de citación internacionalmente aceptados, como el APA, Vancouver, Chicago, Harvard, APS y similares, existen generadores de citas automáticos y gratuitos en Internet, que facilitan este trabajo. Son muy útiles porque el formato para la referencia de una fuente depende de su naturaleza. No es el mismo formato para un libro, un libro compilado, una tesis, un artículo de revista, un documento legal o un vídeo de Internet.

Estas herramientas online permiten generar fácil y correctamente cualquier referencia para tus trabajos, por ejemplo podrás  citar tesis APA, en Vancouver o en cualquier estilo requerido.

Algunas líneas de investigación interesantes sobre energía

A continuación, se resumen brevemente algunas de las líneas de investigación modernas más extendidas, interesantes y prometedoras:

Aprovechamiento de la energía del sol

La conversión de energía solar a energía eléctrica es una de las alternativas ecológicas más conocidas, que recibe también inversiones para investigación e implementación en urbanismos e industrias. Entre los temas de investigación se pueden mencionar los mecanismos de almacenamiento y concentración de la energía, la generación de plantas solares altamente eficientes para el uso en ciudades, disminución de los óxidos metálicos por los rayos solares, y similares.

Aplicaciones de la biomasa para obtener energía

Se refiere a la energía que se obtiene mediante compuestos orgánicos, como grasas, alcoholes y gases. Es considerada una energía bastante limpia porque sus residuos, al ser naturales, se biodegradan. Sin embargo, requiere de más investigación porque el rendimiento de la energía obtenida con la materia vegetal es poco, y se requieren insumos y extensiones de terreno para conseguirlos. Además, como genera gases, también contribuye con el efecto invernadero.

Ahorro energético y consumo racional

Se trata del análisis de consumo “normal” de un equipo, recinto, urbe o industria, para generar propuestas que permitan un ahorro energético con cambios relativamente menores en la infraestructura, solo utilizando los recursos de una forma más inteligente y racional.

Uso de biogases

Se llama biogás al conjunto de gases producto de la descomposición anaeróbica de materiales orgánicos (biomasa), como el CO2 y el metano, que se utiliza para la obtención de energía alternativa. Puede ser obtenido con el aprovechamiento de subproductos y desechos de las industrias agrícola, ganadera, forestal, agropecuaria, pesquera y similares.

Desarrollo de dispositivos de funcionamiento eco sostenible

Se refiere al desarrollo de dispositivos y equipos con un funcionamiento más sostenible, bien sea al optimizar su consumo energético y/o al incorporar sistemas de alimentación con energía alterna, como paneles solares o el aprovechamiento de energías mecánicas del entorno. 

Agrocombustibles – Biocarburantes

También derivados de la biomasa, se trata de sustancias de procedencia orgánica empleadas como combustibles. Suelen utilizarse, especialmente, rubros como el maíz, la soya y semillas oleosas, como el girasol y el coco. Pero también se usan otras fuentes vegetales, como pináceas.